jueves 24 de diciembre de 2009

Nada de melancolía

Un día escuché que en los años impares se construye y en los pares se mantiene. Casualmente, a nivel personal y familiar, por lo general se dan las cosas así.
Hay años que alegran cuando se terminan, otros que dan pena despedir. Este año clasifica en el segundo grupo.
Soy de las que piensan que siempre que viene algo bueno no hay que acostumbrarse demasiado porque puede llegar algo malo también. Teniendo en cuenta lo desorganizadas que fueron estas semanas, espero que sea la ventaja para que el año próximo sea igual o mejor que este.

viernes 18 de diciembre de 2009

R.E.N

Aparece con unas bermudas rotas en el culo con un parche de tela que le tapa igual que lo haría una gasa.
Unas ojotas blancas que caminaron toda la Ciudad hasta llegar a las 23, color tierra marrón.
Me manda un mensaje que dice: "Bajá a abrirme que estoy en la puerta". Pensé que era muy raro que no tocara timbre.
Bajo, y no. No estaba. Por lo general suelo bajar con el celular, pero esta vez lo dejé arriba. Y como es clara Ley de Murphy, esta vez lo necesitaba.
Subo a agarrar dicho telefonito pero esta vez directamente lo llamo.
Le dije: "Mirá, bajé y no estabas".
Responde: "Sí, estoy acá en la puerta".
Yo: "No Ren, no estás acá. Estoy en la puerta y no estás."
Claramente, se había equivocado de cuadra.

Yo: "Qué tenés en la esquina?"
Él: "Un ... (no me acuerdo) Propiedades"
Yo: "No... ni idea qué es eso. Te acordaste de las referencias que te había dado?"
Él: "no.. no lo leí bien. Ya está... estoy en la calle .... (x)"
Yo: Estás a una cuadra, ahí te voy a buscar.

Está contento porque viene de rendir y cree que le fue bien. Está afeitado, pero delega la rebelión a su atuendo. Huele al décimo cigarrillo que debe haber fumado después de rendir: "yo no fumaba hasta que me di cuenta que lo único que podía sacarme los nervios de los exámenes era esto..." Acompaña al relato otros cuentos de cuando se vino a vivir a Buenos Aires y con sus amigos de básquet se juntaban a fumar marihuana. Y sí..la verdad que me hincha las pelotas, pero no es una cuestión excluyente. Por suerte se quedó sin cigarrillos y no va a salir a comprar.

Desde el primer día que hablamos, siempre compartimos el mismo sentido del humor. No soy de esas personas que tienen la carcajada fácil, lo mío va en comentarios que no son graciosos, pero que terminan siéndolo para quién los comprende. Y este pibe resultó ser de los que entiende, y encima responde, entonces jugamos pequeñas competencias de poder a ver quién tiene razón.
Miramos una peli en el sillón, le digo que no voy a apagar la luz, y me sorprende: "Soy un hombre de palabra. No voy a hacer nada que no tengas ganas". Y no soy afectuosa, pero me lo como cerebralmente.

Y la peli resulta ser Alta Fidelidad, que ambos habíamos visto por separado, pero nunca completa.
Muchas escenas me merecen carcajadas por autoidentificatorias, y me pregunto si me estoy riendo muy fuerte. Él en cambio, parece no estar viendo absolutamente nada porque está más concentrado acariciándome el pelo. Y yo me doy cuenta pero no le digo nada-

Se crea una linda atmósfera. Hacía mucho tiempo que no veía una peli con alguien, y hacía nunca que me acariciaban así la cabeza. Que no importa si me gusta o no que me toquen el pelo, me pareció de lo más tierno.
Entonces llega el momento ese de la peli en que el tipo entra a un bar con el corazón roto y están tocando una canción de Frampton, la de "Baby, I love your Way", que me encanta y al parecer a él también. Yo estaba con la cabeza sobre-un-almohadón-sobre- sus- piernas, entonces agarró y me besó. Ahí llega el tema del momento identificatorio: la canción que no se despega jamás de una persona. Tenemos (yo y mi recuerdo) "I love you baby", "Stairway to heaven", "A dónde van" y un disco entero de los Beatles, el que se llama Love. Ahora agregaremos a Frampton con el "uuhhhhhhh baby i love your way everyday yeah". Esto me recuerda, a su vez, a Alta Fidelidad. Muy cierto al respecto.

Y no pasa absolutamente nada. Repite: "Confiá en mi. Aunque tenga la pinta de violador serial (que no la tiene, en realidad)no voy a hacer absolutamente nada". Y ahí le descubro un tatuaje en el brazo que dice "Mi familia, mi vida". Eso habla mucho de quién es uno...más allá de que sea una frase. Podría haberse tatuado cualquier cosa y eligió eso. Me encanta porque yo soy igual.

Lo llaman para arreglar una salida mientras mirabamos la peli en el sillón, y actúa de lo más natural. Primero dice "en lo de una compañera de la facu", después "en lo de una amiga". Seguro le preguntan otras cosas y se le cagan de risa... ya soy grande y entiendo.
Así es que termina diciéndome que no quería irse, pero que es la despedida de una amiga, y me pide el baño para cambiarse. Resulta ser que había llevado ropa en la mochi para cambiarse, y ahí lo tenía enfrente preguntándome si se ponía la camisa o la remera. Elegí la camisa. Lo saludé, se fue y me mandó dos sms: uno a las 4 y otro a las 6, que lógicamente no respondí hasta las 11 del día siguiente.

Y acá no habría peros, si no fuese porque vive en Ushuaia y vuelve en febrero. Qué largo te vas a hacer enero....

martes 8 de diciembre de 2009

Huele a fin de año





viernes 4 de diciembre de 2009

declaración

Odio el cigarrilo, y odio que la gente fume. Me molesta que alguien me fume al lado y me impregne la ropa de humo asqueroso, como así también que los ojos se me irriten, y ni qué hablar de la simple idea de fumar dentro de mi casa. Totalmente prohibido.
Pero......

qué lindo es besar a alguien que acaba de fumar y te deja el sabor de su cigarrillo en tu boca un rato... a modo de recuerdo nomás.

miércoles 25 de noviembre de 2009

Hay un Renzo en mi ventana

Confiando en las bondades del amor.

lunes 2 de noviembre de 2009

buenísimo!!!

miércoles 28 de octubre de 2009

Correteando

1,5 km en 20 minutos, nada mal por principiante.